QUILMES RESPIRA

Quilmes se impuso por 1-0 a Belgrano, con lo cual dejó la última posición en la tabla del torneo Final y achicó la luz respecto de los equipos que están fuera de la zona de descenso.
Un gol en contra del defensor Gastón Turús (30') marcó la diferencia en el encuentro, que se jugó a puertas cerradas a raiz de una sanción del Comité de Seguridad por la agresión de una facción de la barra brava quilmeña contra un integrante del grupo antagónico, a principios del mes pasado ante All Boys.
Belgrano terminó con un jugador menos por la expulsión de Luciano Lollo.
Quilmes buscó de entrada el partido por las necesidades a cuestas y con cuatro partidos sin ganar (el último fue por la sexta fecha ante Arsenal). Tuvo un par de llegadas sin claridad, y fue por un error del rival que el equipo de Ricardo Caruso Lombardi se puso en ventaja, cuando Turús intentó despejar un centro desde la derecha y metió la pelota junto al palo derecho del arco defendido por Olave.
Belgrano buscó el empate y logró llegar dos veces, una con un remate que Dulcich contuvo abajo y otro con un disparo desviado.
En el segundo tiempo, el técnico visitante, Ricardo Zielinski, sumó hombres en ataque, con Márquez, Zelarrayán y Carrera, y dejó una línea de tres en el fondo sin Turús, pero fue Quilmes el que tuvo la más clara de la etapa en una contra con una jugada por derecha de Garnier, quien mandó el centro y un remate quedó justo para el remate fortísimo de Jonathan Zacaría, que magistralmente devolvió Olave.
Lo mejor de Belgrano fue sobre el final, que bombardeó el área de Quilmes con centros y disparos frontales, el último, un misil de Farré que se fue por sobre el travesaño.

ATLÉTICO DE MADRID SE HACE FUERTE EN EL CAMP NOU

Atlético Madrid logró un valioso empate en campo del Barcelona (1-1), en duelo de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones, con goles brasileños, de Diego Ribas (56') y Neymar (71'), por lo que el equipo "colchonero" llega con cierta ventaja a la vuelta en su estadio.
Barcelona y Atlético han jugado cuatro partidos esta temporada y todos ellos han terminado con empate. Al equipo rojiblanco le vale ahora igualar sin goles en su estadio Vicente Calderón, el miércoles 9 de abril, para pasar a semifinales por el criterio de gol de visitante.
El Atlético Madrid se puso en ventaja con un disparo sensacional del brasileño Diego Ribas, que sorprendió al portero barcelonista José Manuel Pinto, titular tras la grave lesión de Víctor Valdés, y se coló por la escuadra.
Diego, que había entrado en el terreno de juego en sustitución de Diego Costa, que sufrió una lesión muscular, dejó atrás a Xavi Hernández y cuando se esperaba desde la derecha un centro al área, el brasileño se decantó por un disparo potente y colocado, que entró como una bala.
Pudo ganar el equipo de Diego Simeone, estuvo más cerca de hacerlo que el de Gerardo Martino, señal de que el Camp Nou vivió una noche de pasión, digna del evento y en el que estaba en juego un billete para la penúltima etapa de la Champions.
Partido muy trabado, al Barça le costó alcanzar el ritmo, acelerar la circulación, encontrar huecos y superar la muralla que instauró el Atlético en su segunda línea. Simeone trazó una red en el centro, con Koke y Arda Turan al límite, y en contadas ocasiones pudieron los azulgranas ganarles la espalda, el duelo, con todo, vivió hechos inesperados. Apenas diez minutos duró en el campo Gerard Piqué, lesionado por una mala caída ante Diego Costa que alarmó al barcelonismo, y media hora contada el delantero colchonero, al que un tirón muscular obligó a dejar igualmente el campo.Antes ya había dado el susto Pinto con un mal rechazo que a punto estuvo de costarle un disgusto al Barça. Andrés Iniesta tuvo la mejor ocasión azulgrana en el primer tiempo desaprovechando un pase interior de Messi, pero aquella jugada se demostró ser un oasis en el desierto que acabó siendo la zona de peligro del Barça, alcanzó el descanso el grupo de Simeone sereno y tranquilo, entendiendo que había frenado la carga azulgrana y dispuesto a alargar en el segundo tiempo el mismo argumento. Pero enfrente, después, ya no encontró al mismo rival.
El equipo del Tata acudió a la segunda mitad con el ánimo dudoso, si en la primera le había costado combinar, en la segunda sumó a ese déficit la velocidad de balón y el Atlético, sin darse cuenta, se creció.
Y tan crecido, de forma inesperada, se encontró que Diego Ribas sacó petroleo al sueño, tomando un balón esquinado, marchándose con suficiencia de Xavi y soltando un obús lejano y envenenado que sorprendió a Pinto, lento en la reacción y que no llegó a tiempo de evitar el GOLAZO, pero el Barça, reaccionó el "Tata" al meter a Alexis por Cesc para aumentar el ritmo y retomó a duras penas el control, dió un paso atrás el Atlético y entendió el equipo azulgrana que estaba ante el momento de la verdad, y resucitó a través, cómo no, de ese excepcional jugador, tan menospreciado a la hora de los premios, Andrés Iniesta, quien a la primera ocasión que encontró ese pasillo mortal asistió a Neymar para que el brasileño se redimiera con un fantástico y cruzado disparo ante el que nada pudo hacer Thibaut Courtois, el Barça se fue con todo a la vez que los de Simeone comenzaban a mirar el marcador, esperando que el reloj corriera más de lo que lo hacía. Implantados en su personalidad, unos y otros ya ofrecían lo esperado: atacando los unos con sentimiento y defendiendo los otros con locura, al final 1-1, el Vicente Calderón será el escenario menos deseado para unos y que los otros ya habrían firmado antes de comenzar.

UNITED RESCATA EMPATE ANTE EL CAMPEÓN

Manchester United y Bayern Múnich empataron 1-1 en el Old Trafford por la ida de  cuartos de final de la Champions League. Los goles fueron marcados por Vidic (58') para los red devils e igualó Schweinsteiger (66') para los bávaros, ambos en el segundo tiempo.
El partido comenzó mejor para los locales, que tuvieron una primera ocasión con un gol anulado a Danny Welbeck por jugada peligrosa. Sin embargo, sería la única aproximación de peso para el conjunto inglés, que a partir de ahí cedió el campo y el control de la pelota al vigente campeón del trofeo continental.
Justamente del lado bávaro, el holandés Arjen Robben se erigió como el jugador más peligroso, con dos disparos cruzados casi calcados, uno que se fue afuera y otro contenido por el arquero español de Gea.
Manchester perdió el control del balón, y su eje, el belga Fellaini jugó un pésimo partido, en el 39', Welbeck volvió a aparecer, cuando ganó el velocidad y perdió un inexplicable mano a mano frente al guardavalla alemán Manuel Neuer.
El primer tiempo no entregó goles, pero sí un dominio claro del Bayern Munich, que contó con un 73% de posesión de la pelota.
Ya en la segunda mitad, el partido fue más parejo, más luchado y donde no hubo ataques profundos en los primeros minutos, hasta que se abrió el marcador: saque de esquina para el Manchester United, cabezazo de Vidic desmarcado y gol para el equipo inglés, que hasta ese momento venía con un trámite desfavorable frente a los alemanes.
Sin embargo, el Bayern reaccionó rápido, entendiendo la falta de profundidad y buscando el resultado, Guardiola mandó a la cancha al croata Mandzukic, y a los pocos minutos, tras un centro de Rafinha, el balcánico bajó de cabeza un centro que remató Schweinsteiger para poner el 1-1 que a la postre sería definitivo.
Ya con la media hora cumplida de la segunda mitad, el equipo alemán volvió a dominar las acciones, y casi se puso en ventaja con un disparo de Robben que se fue a milímetros del palo de De Gea. Manchester por su parte, se aproximaba sin claridad, y con Antonio Valencia chocando contra la defensa germana.
Los últimos diez minutos mostraron una jugada colectiva brillante del Bayern entre Robben y Ribéry que nadie pudo empujar dentro de la red y la frescura del recién ingresado Javier Hernández que le dió un poco más de juego al ataque inglés. Sobre el final Schweinsteinger se ganó la segunda amarilla tras una falta a Rooney, que obligó al Bayern a disputar con diez jugadores el descuento.
Luego de varias faltas, nervios, y un juego cortado en los últimos instantes, el árbitro pitó el final y decretó el empate entre Manchester United y Bayern Múnich. En siete días se verán las caras en el Allianz Arena, reducto inexpugnable del conjunto bávaro.