En partido de la fecha 28 del campeonato italiano de fútbol,
disputado en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, Bologna venció a Inter
por 1 a 0, con gol de Alberto Gilardino (57').
Con este resultado, Inter sigue teniendo 47 puntos y se cayó a la
quinta posición de la tabla, que comparte con Lazio, Bologna, por su
parte, ahora suma 35 unidades y se ubica junto a Sampdoria y Parma en
una excelente décima plaza.
Bologna creó muchas más ocasiones
de gol que el local y, hasta el embiste final del nerazzurro, casi no
sufrió sobresaltos en su área.
Como suele pasarle, Inter en la primera etapa no creó absolutamente
nada y, cuando Stramaccioni trató de ser más ofensivo, con el ingreso de
Cassano, se descubrió atrás y terminó perdiendo el encuentro, el eterno
cuento de la "frazada demasiado corta".
Bologna sabe muy bien a lo que juega, razona como
equipo, está en un momento de gran salud y es el club que, con 18
tantos, más anotó en el nuevo año solar, el 2013.
En cambio, Inter está confundido porque su entrenador perdió
evidentemente el control de la situación, dispuso muchos cambios, con el juvenil
Benassi en una novedosa (y absurda) posición de volante externo por
izquierda y el aislado Palacio luchando contra toda la defensa rival,
sin que Guarín y Schelotto lograran asistirlo.
En la primera etapa, Bologna tuvo las mejores chances, especialmente
con Gabbiadini y Gilardino, mientras que Inter jamás disparó hacia el
arco rival y ni siquiera construyó jugadas dignas de ese nombre.
En el complemento, con el ingreso de Cassano por el pobre Benassi,
víctima sacrificada de las confusiones técnicas del entrenador, el partido se armó en un ida y vuelta en el que
Bologna, mucho más compacto, llevó las de ganar.
Luego de un par de ocasiones desperdiciadas, el uruguayo Pérez, quien ya era figura por la
cantidad de quites en el medio, metió una estupenda asistencia vertical
para Gilardino, habilitado por Zanetti en el otro costado del área, y
el delantero no falló con un derechazo de volea inapelable.
La reacción de Inter, casi inexistente, a pesar de los ingresos de
Kovacic y Cambiasso (en lugar de Stankovic y Schelotto), además
Gárgano desperdició un tiro libre de posición muy favorable rematando sobre
la barrera.
Luego Curci se ganó el sueldo con sendas atajadas, ante un derechazo
potente de Guarín y un cabezazo de Cambiasso, únicos peligros reales
creados por el nerazzurro, por su parte, Carrizo tuvo que esforzarse
para enviar al córner un cabezazo de pique al suelo de Krhin, en jugada
de pelota parada.
En suma, Bologna prácticamente a salvo del descenso, que era su
objetivo primario, y por encima jugando un lindo fútbol y sacándose
satisfacciones ante rivales de renombre, a Inter le queda sólo eso, el
nombre, porque si ese es el nivel de su juego, hasta el simple objetivo
de la tercera plaza parece un espejismo.
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