El vigente campeón de la UEFA Champions League comienza la temporada de la mejor forma posible en un encuentro que sirvió para vivir los estrenos de Toni Kroos y James Rodríguez, y en el que Carlo Ancelotti sumó su tercer título en la competición para igualar a Josep Guardiola en lo más alto de la lista de entrenadores.
Los de Carlo Ancelotti no acusaron la falta de rodaje a
estas alturas de la pretemporada y se llevaron el primero de los seis
títulos que disputarán esta campaña, la segunda Supercopa europea en la
historia del club.
Ronaldo abrió el partido a la media hora conectando un
largo pase de Gareth Bale y sentenció el duelo poco después del descanso
con un remate cruzado que ajustó las cuentas con su compatriota Beto,
el portero sevillista, que en la primera parte le había ganado un mano a
mano.
Ancelotti sacó al campo toda su artillería de inicio sin
tener en cuenta posibles carencias físicas ni falta de engranaje en los
mecanismos del equipo de los nuevos fichajes.
El alemán Toni Kroos se erigió como organizador en su
debut con la camiseta blanca junto a James Rodríguez, el fichaje más
caro de este verano en el Madrid, algo más adelantado por el centro al
inicio y escorado a la izquierda en algunos tramos del duelo.
Ante la amenaza de ese Real Madrid lanzado al ataque, el
Sevilla de Unai Emery se plantó en el césped dispuesto a resistir a
base de una trabajada organización defensiva y confiado en que Carlos
Bacca, en punta, podría sorprender en un latigazo a Iker Casillas.
Más allá de una llegada por la izquierda del español a
los veinte minutos que propició un desliz de la defensa blanca y que
obligó a Casillas a despejar con los puños un balón cruzado pegado al
palo, los sevillistas apenas inquietaron a la defensa que actuaba como
local en el Cardiff City Stadium.
Al otro lado del campo, en cambio, Cristiano Ronaldo iba
a por todos los balones desde el inicio y Gareth Bale, con la mejor
condición física de su equipo y jugando en su ciudad natal, buscaba los
espacios con insistencia para desesperación de los de Emery.
El galés firmó una de las primeras ocasiones del Real
Madrid al cuarto de hora, cuando le faltaron centímetros para conectar
un largo pase de James desde la izquierda.
Cristiano, encendido y con ganas de brillar en un equipo
repleto de estrellas, perdonó primero en un disparo desde el área
pequeña pero no falló acto seguido, a la media hora.
El portugués recuperó una pelota en tres cuartos, luego entró por la derecha y dejó en la red un
largo pase de Bale, que se había dejado caer por la izquierda, su banda
contraria.
La desventaja en el marcador tumbó cualquier resistencia
que todavía pudiera mantener levantada el Sevilla, que jugó a
contracorriente el resto del duelo.
El golpe de gracia, nada más regresar de las duchas,
volvió a darlo Ronaldo, que celebró el tanto con el que sentenciaba el
duelo abrazado a sus compañeros.
Fue el francés Karim Benzema quien le dejó el balón a CR7 que lo acomodó antes de descerrajar
un tiro cruzado que Beto tocó pero no pudo detener.
Con el hambre de Ronaldo algo más satisfecha, apretaron
en el último tramo Benzema, Bale y James Rodríguez, este último cerca
del gol con un zurdazo a 25 minutos del final que obligó a Beto a
lucirse.
El Real Madrid, que entró hoy al campo con la "Décima"
en las manos de Casillas, se retiró tras la celebración de un nuevo
título, el primero de la temporada.
Apenas ha empezado agosto y los madridistas ya cuentan con su primer título de esta temporada. El primero de seis posibles, el segundo podría darse el próximo martes ante el Atlético de Madrid.
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