PÁLIDO TRIUNFO DEL "CARBONERO" LO MANTIENE EN LA PUNTA

Peñarol venció 1-0 a Fénix y mantuvo el liderazgo del torneo Clausura a seis días del clásico con Nacional.
Los aurinegros abrieron el marcador con un gol en contra de Juan Álvez (45'), que desvió la trayectoria de un tiro libre de Luis Aguiar.
De esta forma, Peñarol quedó con 23 unidades en la punta del torneo, seguido de cerca por Wanderers con 22 y Danubio con 21.
Peñarol empezó al ritmo que propuso Carlos Núñez en los primeros 15 minutos y terminaba el primer tiempo a disposición de un Fénix que se transformó en el protagonista porque se adueñó del balón y de las mejores ideas, cuando un tiro libre de Luis Aguiar, que se desvió en un defensa, terminó en el fondo de la red y le dio el triunfo parcial a los dirigidos por Jorge Fossati. El árbitro al final le dio el gol a Juan Álvez.
Fénix había realizado casi todos los méritos, porque explotó los espacios que quedaron a las espaldas de los carrileros y encontró en un equipo solidario y profundo las opciones para llegar con peligro.
Los aurinegros marcaron la cancha más por acciones individuales que por el orden en el juego, porque Carlos Valdez se transformó en el mejor lanzador de su equipo en el inicio ante la ausencia de quienes debían desarrollar esa función.
Con dos remates, uno de ellos se estrelló en el palo, Peñarol protagonizó las mejores jugadas y reforzó las ilusiones de los hinchas aurinegros de llegar al triunfo. Sin embargo, tan rápido como llegaron las carreras de Núñez, se esfumó el juego de los aurinegros.
Fénix dañó a las espaldas de los carrileros y con la velocidad de Maximiliano Pérez generó a los 20 minutos la mejor jugada de los que oficiaron de locales. En ese movimiento, en el Cavallini cabeceó en el área chica y Valdez salvó en la línea, el albivioleta se anotó la mejor situación del partido.
No la pasó bien Peñarol en ese primer tiempo, porque no tuvo la pelota, porque Jonathan Rodríguez fue bien controlado, porque se sintió incómodo y porque el rival resolvió a su antojo, sin embargo, porque la suerte juega con el equipo de Fossati, el tiro libre de Aguiar se transformó en el gol que estableció la diferencia.
A Fénix le costó una enormidad salir del impacto del gol que anotó Peñarol, pese a que el técnico tuvo el entretiempo para recuperar a sus hombres, los albivioletas ya no rindieron de la misma forma y Peñarol sufrió demasiado para generar fútbol.
En una de esas combinación que llena de fútbol un partido, cuando Japo Rodríguez le puso un pase preciso y milimétrico a Jonathan Rodríguez en la puerta del gol y el remate del delantero floridense se estrelló en el palo.
Con el dominio en el marcador, pero sin el control del partido, el técnico de Peñarol armó un mediocampo con Orteman, Sandoval y Aguiar para jugar los últimos 30 minutos. De alguna forma el técnico intentó blindar a una frágil defensa, que sufrió porque sus fallas, en las salidas de Castillo o en los increíbles desentendimientos de los zagueros, alimentaron las ilusiones de un Fénix que tampoco jugaba como en el primer tiempo.
El final para Peñarol fue una tortura porque a Fossati le quedó mal armado el equipo, se quedó sin velocidad en ataque (terminó con Pacheco y Zalayeta), con un equipo que no tenía la pelota y tampoco contención para evitar los ataques del albivioleta. El triunfo lo deja primero en el Clausura y apronta con una victoria para el clásico, pero no fue suficiente impulso, porque su pobre producción futbolística generó muchas dudas.

No hay comentarios.: