CORREA PONE LA SONRISA EN EL NUEVO GASÓMETRO

El argentino San Lorenzo derrotó al brasileño Gremio por 1-0 en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América, jugado en el estadio Nuevo Gasómetro en Buenos Aires.
Ángel Correa (52') marcó el gol para el triunfo del "Ciclón".
La revancha se jugará el 30 de abril en Porto Alegre, y Gremio estará obligado a ganar por dos o más goles de diferencia para clasificarse, o por 1-0 para definir por penales, mientras que al "Ciclón" le bastará un empate, o una caída por un gol de distancia, siempre que logre anotar al menos un tanto como visitante.
En un partido intenso y muy trabado, San Lorenzo consiguió desequilibrar en una buena jugada coronada por Correa, y se llevó un triunfo valioso, además de la valla invicta, con miras al desquite.
La Copa es para sufrir, generalmente para todos y más para el Ciclón, que la tiene entre ceja y ceja desde hace tiempo. Ya atrás el sufrimiento para pasar de ronda, otra vez el Gasómetro estuvo en llamas en estos partidos que son mano a mano, jugados a mil y hubo que transpirar, que alentar desde afuera, que meter adentro para doblegar al duro Gremio.
En Copa no te puedes confiar y menos cuando hay que ir a definir a Brasil contra un rival rebelde, duro, que siempre va al frente. San Lorenzo ganó y mantuvo el arco en cero. Fue un partido áspero, que arrancó para gol rápido pero que se fue emparejando después del primer cuarto de hora y costó demasiado, pocas chances de gol contra un Gremio que por momentos supo jugar a su ritmo y manejar la pelota, apenas un zapatazo de Matos y una de Cavalaro en el final. Fueron 90 minutos que se abrieron rápido en el segundo tiempo gracias al talento de Correa, que se inventó el gol que generó tranquilidad y seguridad.
A San Lorenzo le caía bien el 1-0 y mejor mantener el arco invicto, por eso bajó el ritmo y el Gremio apretó, Bauza mostró que lo cerraba con un cambio de esos polémicos, cuando salió Piatti para dejarle su lugar a Kannemann, manteniendo el sistema pero con nombres muy diferentes. Hubo nervios en un insólito tiro libre que fabricaron entre Buffarini y Torrico dentro del área, con la suerte de que Barcos la tiró por arriba y hubo alivio y fiesta en el final con esta victoria que no asegura nada, pero que empatando o perdiendo por un gol en Porto Alegre si es que mete alguno, sirve para pasar a cuartos.

No hay comentarios.: