El Bayern Múnich se clasificó para los cuartos de final de la Liga de Campeones con un empate 1-1 en casa ante el Arsenal que le resultó suficiente tras la victoria a domicilio en la ida (0-2).
El
partido tuvo una primera parte con un claro dominio bávaro, que sin
embargo no se tradujo en el marcador, y un segundo tiempo mucho más
parejo en el que Arsenal no se cansó de luchar hasta el final.
En la primera parte, el Bayern se apropió de la pelota desde el comienzo del partido e hizo que la mayor parte del tiempo el Arsenal se dedicara a defenderse como si estuviera buscando un empate que no le servía de nada.
El juego dio ante todo lejos de la portería del meta bávaro Manuel Neuer, el Arsenal
sólo llegó a aproximarse pasada la primera media hora de juego, con una
buena jugada individual de Oxlade-Chamblerlain y acto seguido con un
remate de cabeza de Giroud tras un saque de esquina.
Del resto, el equipo que jugaba era el Bayern, que se acercaba cada vez más al área inglesa.
Primero, Bastian Schweinsteiger
remató desde lejos al arco, en el 20', Arjen Robben tuvo una buena
ocasión a centro de Franck Ribery, en los diez minutos finales
del primer tiempo, la presión aumentó.
Tal y como estaba el partido, todo apuntaba a que el gol del Bayern
era cuestión de tiempo y llegó a comienzos de la segunda parte, con un
remate dentro del área de Schweinsteiger (54') a centro de Ribery.Sin embargo, el Arsenal, que había tenido síntomas de mejorar al comienzo del segundo tiempo, reaccionó de inmediato y logró el empate por intermedio de Lukas Podolski (57'), tras robar el balón a Philipp Lahm en el borde del área, con una carga que estuvo al borde de la ilegalidad.
El gol de Podolski le dio un nuevo aire al Arsenal, que le puso más intensidad al partido en busca de los goles que necesitaba para darle la vuelta a la eliminatoria.
El equipo alemán fue el claro dominador del partido ante un rival que necesitaba anotar al menos dos goles, pero que apenas inquietó la portería de Manuel Neuer.
El vigente campeón mereció la
victoria, que pudo conseguir si Tomas Müller, que salió en el segundo
tiempo, hubiese aprovechado un penal cometido sobre Arjen Robben sobre
el pitazo final (92'), pero el arquero polaco Lucasz Fabianski detuvo
el disparo del delantero alemán.
El Arsenal nunca dio la impresión de poder lograr la
remontada en Múnich, su estrella Mesut Özil, estuvo desaparecido en
la primera parte y fué sustituido al descanso.La única mala noticia para los de Pep Guardiola es la tarjeta amarilla que vio el brasileño Dante, lo que le privará de la ida de los cuartos de final, aunque viendo la plantilla del equipo alemán, el técnico español no tendrá muchas dificultades para encontrar sustituto al central brasileño.
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