Cuando el Milán recién se acomodaba dentro del campo del Vicente Calderón, Diego Costa en una jugada de arte marcial logro conectar un centro a media altura de Koke, el pie del "Lagarto" llegó exacto para sorprender al golero Christian Abbiati.
Tras el gol, el elenco de Clarence Seedorf pudo encontrar la brújula
del encuentro, Michael Essien, Nigel De Jong y Kaká fueron los que
pusieron el equilibro en el medio campo, el Atlético comenzó a
dar demasiadas licencias logrando que el cuadro "Rossonero" pueda
emparejar la cuenta.
Kaká (27') de cabeza puso la pelota al lado izquierdo del golero Courtois. Era el 1-1 en el Calderón.
Sin embargo, la reacción no se hizo esperar por los dirigidos del "Cholo" Diego Simeone, antes de irse al descanso Arda Turan con un remate desde fuera del área alargó el marcador, en uno de los habituales chispazos de calidad de Arda Turan devolvió la calma al Vicente Calderón, el turco prendió un balón que le había dejado Raúl García con el pecho en la frontal y con un derechazo puso el 2-1 en el marcador a cinco minutos del final de la primera parte.
Taarabt, que había sido un dolor de cabeza para el Atlético en la ida, exhausto de correr, no volvió para la segunda parte. Robinho ocupó el extremo derecho del cuadro italiano en su lugar pero el hombre de refresco tampoco pudo hacer gran cosa por el equipo dirigido por Clarence Seedforf. El Atlético, en cambio, salió con determinación a buscar el tercero, la desesperación había cambiado de bando y era Milan el que, viéndose fuera de la contienda, peleaba con agresividad por cada balón, Seedorf reforzó entonces el ataque con Pazzini sacrificando a Essien, tan sólo para ver, con angustia, a Raúl García haciendo añicos los sueños europeos de los suyos, el delantero navarro puso el 3-1 en el marcador (4-1 global) con su cuarta anotación en la Champions League, ganó en el salto a la defensa del Milan para cabecear a gol el balón que había servido Gabi. La euforia se apoderó de las gradas del Calderón, pues la afición colchonera se veía ya en Cuartos de Final, el "Cholo", con el partido prácticamente sentenciado, guardó a Arda, que salió ovacionado por la grada, Koke y Raúl García para dar juego a Sosa, "Cebolla" Rodríguez y Diego Ribas en los últimos minutos. Milan, con Muntari ya en el campo, había bajado los brazos, los de Seedorf, como si presintieran la llegada de la estocada final, apenas podían contener al Atlético de Madrid, que los había encerrado en su campo, y entonces, a dos minutos del final, la cereza del pastel: Diego Costa, enfundado en sus guantes negros, puso el 4-1 con un disparo cruzado que, para humillación de Abbiati, pegó en el poste antes de meterse en la portería, sexto gol del torneo para el delantero hispano-brasileño que terminó de matar a los italianos mientras la grada, que no terminaba de creérselo, celebraba con una ola interminable.
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