La Fiorentina empató (2-2) con el Torino (14º) y se colocó en la tercera
posición de la clasificación, a cuatro puntos del líder, el primero lo anotó Alessio Cerci (40'), luego igualó Javier Gonzalo Rodríguez,
de penal (74'), sucesivamente Valter Birsa (76') puso nuevamente en ventaja al local
pero al final Mounir El Hamdaoui (84') definió el resultado.
Con este resultado, los violetas atraparon momentáneamente a Inter en
el segundo escalón de la clasificación, con 28 puntos, pero los
nerazzurri deben aún jugar, mientras que los granates
ahora suman 15 unidades y en este momento comparten con Milan (un
partido menos) el decimotercero escalón de la clasificación.
La visita se vió algo trabada y no logró encontrar la justa
continuidad en la posesión del balón, como para poder darle velocidad a
la maniobra, debido al hecho que Torino lograba mantener bien las
distancias en la cancha y que, cuando se adueñaba del balón, al contrario
de subir se la "guardaba" abajo, para luego buscar los laterales apenas
su rival subía.
Al minuto 40 fue
el conjunto local el que se puso en ventaja, cuando los violetas estaban con
un hombre menos por un problema de Toni (golpeado a la cabeza por Glik, ya
sustituido antes por el tremendo golpe).
En la ocasión D'Ambrosio realizó un
perfecto juego de cadenas por izquierda y puso un centro bajo para
Meggiorini, quien pifió el balón y así lo engañó a Roncaglia, de manera
que le balón pasó toda el área y le llegó del otro lado a Cerci, el
delantero definió muy fuerte abajo del travesaño, sin dejarle chances a
Viviano.
Enseguida después la visita rozó el 1 a 1 con una gran jugada de
Fernández, pero el empate no llegó hasta la media hora del complemento. por todo ese tiempo, el Giglio empujó pero el local se defendió con todo
y no le permitió crear muchos peligros, acercándose en un par de
ocasiones a la doble ventaja.
Pero exactamente al minuto 28, Cuadrado entró muy bien por derecha,
logró finalmente superarlo a D'Ambrosio y al final sufrió la clarísima
falta de penal de su directo marcador, falta que el referí penalizó con
la máxima pena y una amarilla.
Rodríguez, desde los once metros, no falló e igualó el marcador, lamentablemente, apenas 120 segundos más tarde, el defensor uruguayo,
engañado por una tremenda pifia de Stevanovic, recién entrado por
Meggiorini, no logró despejar un centro de Brisa y el balón picó
adelante de Viviano y se metió a lado del palo, un gol totalmente casual
y aún más afortunado que el 1 a 0, cuando por lo menos Torino había
dibujado una gran jugada de equipo.
Fiorentina no se rindió: Montella usó su último cambio para poner un
delantero, El Hamdaoui, por un defensor, pasando así al 4-3-3: la movida
dió sus frutos, puesto que el Giglio aplastó definitivamente al Toro y
el mismo marroquí, a seis desde el final, anotó el empate, cuando
asistido por Cuadrado controló en el área y rápidamente sacudió un gran
derechazo cruzado que se metió en el ángulo bajo a la derecha de Gillet.
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