El Liverpool del uruguayo Luis Suárez fue incapaz de deshacer el
0-0 inicial en el Liberty Stadium ante el "Spanish" Swansea del danés
Michael Laudurup, con cuatro españoles en su once inicial.
El encuentro, en el que el Swansea perdonó en los últimos minutos
varias ocasiones de gol, deja a los locales con diecisiete puntos en la
tabla de la Premier, a cuatro de los puestos europeos, mientras que los
"reds" quedan con dieciséis puntos.
Los locales, que solo ha ganado uno de los últimos cinco encuentros de
liga, saltaron al campo dispuestos a ponerles las cosas difíciles a los
"reds".
Los de Laudrup movían el balón con soltura, a pesar de lo cual el Liverpool parecía sentirse también cómodo sobre el césped.
El español José Enrique, uno de
los más activos el Liverpool en el primer tramo del encuentro, fabricó
en el minuto veinte una de las ocasiones con más riesgo para los locales
de la primera parte, al trazar un pase profundo hacia el interior del
área en dirección a Glen Johnson, que acabó rematando un balón que salió
por encima del larguero.
A pesar de que los visitantes
dominaban el juego, el Swansea no perdía de vista la portería rival, al
filo de la media hora, el también español Pablo Hernández desbordó a un
defensa frente al área del arquero Pepe Reina para lanzar un balón con
rosca en dirección a la escuadra que salió desviado por apenas unos
centímetros.
La
media parte no cambió la dinámica de un encuentro en el que el
equilibrio se había instalado en el marcador y el empate parecía ya una
situación inalterable.
Aun así, los "swans" demostraban
cada vez más autoridad sobre el campo y se acercaban con cierto peligro a
la meta de Reina al tiempo que acertaban a desbaratar los ataques de
los "reds".
El público del Liberty Stadium reclamó al
árbitro, a un cuarto de hora para el final, una falta en el interior del
área sobre Michu, que trataba de rematar de cabeza un centro de Pablo
Hernández.
El ex centrocampista del Rayo Vallecano reclamó
al colegiado que el defensa danés Daniel Agger le había enviado al suelo
en el salto, pero Moss consideró que su caída fue fortuita.
Los
últimos minutos del duelo depararon un encuentro roto, en el que las
llegadas se sucedían en ambas porterías, Michu tuvo su opción al filo
del ochenta con un disparo que acabó desviado, mientras que Suárez envió
a las manos del guardameta alemán Gerhard Tremmel el disparo con el que
finalizó una jugada personal al borde del área.
El arquero español, que unos minutos antes había
recibido un fuerte golpe en la cara en el choque con un defensa, desvió
con al mano el balón enviado por el centrocampista del Swansea.
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